LA ESENCIA DE LA RELIGIÓNLa religión se funda en la diferencia esencial que existe entre el hombre y el animal, los animales no tienen religión porque el hombre, a diferencia del animal, tiene conciencia de su género.
El hombre es el único ser que puede abstraerse hacia el género. El animal solo ve, este árbol, esta rama, esta hoja y todo lo que le llega a sus sentidos
directamente. En cambio el hombre puede ser creador de términos abstractos como aire, liquido, sólido, sociedad, naturaleza, etc. Que engloban a una infinitud de seres y objetos diferentes. La ciencia, existente solo en la especie humana, se basa en la conciencia sistemática de estos géneros.
Así como dios existe solo entre hombres, también tiene su razón de ser únicamente gracias a la existencia de ellos. Dios afirma su esencia divina con el hombre. De esta forma, se enfada con los pecadores, se regocija con los que buscan redención, escucha sus oraciones, les impone reglas y castigos, es decir, Dios se hace consciente de sus propiedades divinas solo mediante el hombre.
Para las piedras, las plantas y los animales no existe dios sino solo para el hombre, y si el hombre no existiera, dios no seria nada, porque perdería sus facultades divinas en manos de una naturaleza que no es consciente de su existencia. Esto parece una
obviedad, pero sus
implicancias en el estudio de la esencia y origen de la religión son enormes.
La religión es resultado del intento del hombre de tomar conciencia de lo infinito. Es el máximo grado de la reflexión abstracta, resultado de la tendencia natural del hombre de llevar al entendimiento hacia lo ilimitado y desconocido. Cuando el hombre toma conciencia del mundo se hace consciente también de sus
limitaciones, si el no supiera nada del mundo tampoco sabría nada sobre los limites que este representa. Pero la conciencia de la limitación del hombre esta en
contradicción con la aspiración de su entendimiento hacia la ausencia de limites propia de su género.
Cada vez que el hombre encuentra un límite, su entendimiento se pregunta incansablemente cual es el siguiente en un proceso tan inevitable como infinito. La razón siempre tiende hacia la máxima abstracción posible. Es allí donde el hombre modera esta
contradicción entre el mundo finito en el que vive y el mundo infinito en el que piensa colocando al ser supremo como creador del mundo finito y guardián de esa infinitud desconocida. Recién allí el hombre encuentra un consuelo a las insistentes preguntas de su entendimiento poniendo un fin saludable al proceso
abstractivo.
El hombre tiene una visión única de lo que utiliza para su beneficio, una vaca para su visión no representa lo mismo que para la visión de un ave, así como el sol no representa lo mismo para el hombre que para una planta, allí donde el hombre ve luz y calor, la planta ve alimento. Si el hombre tiene una visión del objeto única y diferente a todos los demás seres, esto no significa otra cosa que el hombre ve reflejado en ese objeto a su propia esencia. A través del objeto viene el hombre a ser consiente de sí mismo, la conciencia del objeto es el espejo de la esencia del hombre. Por lo tanto, el ser absoluto como objeto y dios del hombre no es otra cosa que su propia esencia reflejada.
Dios es amor, predican los creyentes, nosotros amamos a dios porque el también nos ama. Pero, ¿Se puede amar con un amor no humano? ¿No es todo sentimiento de amor, un sentimiento de amor humano? ¿Cómo puede existir un amor
esencialmente distinto al amor del hombre? Esta
contradicción esencial pone de relieve la esencia humana del Dios o Dioses de las religiones del hombre.
Como la religión es un fiel reflejo de la esencia humana es cambiante y variable así como cambia el pensamiento humano. Como cada filosofía es filosofía presa de su tiempo, así también la religión, se adecua a los diferentes ritmos de vida y muta constantemente hasta el punto que los antiguos cristianos se quedarían atónitos con lo que hoy se hace llamar cristianismo. Lo que ayer era religión, hoy ya no lo es... y lo que hoy pasa por
ateismo mañana será tenido por religión, así de agitados son los cambios de los hombres y así también cambian los principios religiosos ¿por qué? Porque son humanos.
Dios es un ser sensible, debido a que posee todas las sensaciones y virtudes humanas, pero también es un ser ilimitado e infinito. Pero ¿Qué es la imaginación sino los sentimientos humanos desprovistos de todo limite? De esta forma se hace evidente que la imaginación del hombre es el órgano y esencia originaria de la religión, y conocer en profundidad el
funcionamiento de esta es resolver los misterios y principios de toda religión.
En la religión el hombre aparece como limitado física y en su esencia, se coloca al sentimiento de perfección e infinitud fuera de la esfera del hombre y se lo contrapone a este generando un estado de sometimiento e inferioridad. Pero se desconoce que todo ser es por si mismo infinito, tiene su dios y su esencia más alta en sí mismo.
Conocer a dios y no ser dios uno mismo es como conocer la felicidad y no poder gozar de ella, representa una ruptura fundamental en la esencia del hombre, una desgracia.
ANTROPOLOGÍA DE LA RELIGIÓN
Dios no hizo al hombre a su imagen y semejanza sino que el hombre creó a su dios a imagen y semejanza suya otorgándole todas las facultades humanas y haciéndolo participe de su propia esencia.
El hombre religioso cree que el amor es una propiedad divina porque ama. Cree que dios es sabio y bondadoso porque no conoce en sí mismo nada mejor que la bondad y el entendimiento. Igualmente que afirma que dios existe porque el mismo no conoce otro estado del ser, que la existencia.
¿Puedes creer en un dios que sea irracional? ¡Nunca! ¿Por qué? Porque contradice tu entendimiento, porque objetivas y afirmas en dios tú propia esencia. Allí donde el hombre se encierra en casas, encierra también a sus dioses en templos. Allí donde el hombre basa su vida en la guerra y la lucha, sus dioses son guerreros y luchadores. Allí donde el hombre es reflexivo y meditabundo, sus dioses son objetivos e inteligentes. Allí donde el hombre considera a la naturaleza como fuerza suprema, sus dioses son naturales e imprevisibles. En toda religión, el o los dioses no son diferentes a los seres que los honran, porque comparten su misma esencia.
"Los hombres crean dioses a su propia imagen, no sólo en cuanto a su forma, sino también a su modo de vida." (
Aristóteles)
Con el mismo
razonamiento el cristianismo tiene a su dios crucificado, símbolo del sufrimiento, como reflejo de los principios esenciales inculcados en la sociedad cristiana. Se entiende
perfectamente la perversa doble intención de idolatrar a una persona
literalmente clavada en una cruz, sacrificada
injustamente. Solo un hombre que sufre puede creer en un dios que sufre pues solo puede creer lo que esta en su propia esencia.
Las sociedades
paganas, antiguamente y en la época de los comienzos del cristianismo
consideraban al hombre como parte de un todo, en conexión con el universo y los otros seres. El hombre era limitado en comparación con lo ilimitado del género, subordinando el poder de la
individualidad con el de la totalidad. Los hombres nacen y mueren, pero la humanidad es eterna.
En el cristianismo el hombre se centró en sí mismo y su dios, se desprendió de toda conexión con el mundo sintiéndose como un ser ilimitado. Porque el sentimiento de la limitación es penoso, y para lidiar con esto, el cristiano unió individuo y genero en una sola persona, dios. Todos los hombres son iguales, todos son pecadores, el hombre debe buscar su salvación en este mundo y dios es lo único necesario para su autosuficiencia.
“Tener amigos o una mujer no es necesario para la felicidad, porque el hombre posee en dios la plenitud de sus perfecciones” (Santo Tomas de
Aquino)
A diferencia de los paganos, que se eclipsaban con la observación del poder de la naturaleza, los cristianos la convertían en una herramienta de su creador, predicando su comienzo por voluntad de este, así como su inminente fin el día del juicio final.
“Somos señores no solo de los pájaros, sino de todas las criaturas vivientes y todas las cosas han sido puestas a nuestro servicio y han sido creadas para nosotros” (
Lutero IX, 281)
Este aislamiento del hombre es una
contradicción que degenera la vida del cristiano. Al predicar que lo único necesario para su satisfacción es el contacto con su dios no hace otra cosa que despreciar al genero, que es de vital importancia para el desarrollo hombre, y un individuo que basa su vida solo en su dios y no con relación a su humanidad es la negación de su genero y ya no entra en la categoría de hombre ya que este solo existe en relación a otros hombres.
Esta
contradicción esta presente en toda la religión cristiana, se hace evidente en la unión sexual. La iglesia condena irremediablemente al matrimonio al declarar lo sagrado de la vida virginal mientras que por otro lado lo santifica como sacramento religioso. En una palabra ¿Cuál es la diferencia esencial entre paganos y cristianos? Los paganos confirman su vida, los cristianos contradicen su vida con su fe. Los paganos hacen lo que quieren, los cristianos hacen lo que no quieren, los paganos pecan a conciencia y los cristianos pecan contra su conciencia.
El individuo no es nada sin su genero, mediante la relación con otro ser en sociedad este experimenta y siente que es hombre y se hace consciente de su humanidad. Esta conexión se ve
profundamente en la relación entre sexos opuestos, es un complemento necesario, el hombre aprende lo que es amar, se perfecciona y se conoce más
profundamente a sí mismo mediante la opinión, aprobación o rechazo del otro. Esto ocurre también en el concepto de amistad que se basa en la tendencia natural de dos personas a
complementarse, que no es otra cosa que la tendencia del hombre a
complementarse con su género.
ORIGEN HUMANO DE LOS PRINCIPIOS RELIGIOSOSLos fundamentos y principios de la religión avalan el hecho de la esencia humana de dios, parte por parte, todas las columnas que construyen el edificio religioso tienen una plataforma exclusivamente humana.
En la Encarnación la religión confiesa lo que la reflexión teísta quisiera negar, que dios es un ser absolutamente humano, dios encuentra su manifestación máxima en la encarnación, donde estimula
directamente los órganos sensitivos de sus fieles. Que dios se haga hombre no significa otra cosa de que el hombre es lo más sublime. Dios no encarna en un animal cualquiera, de esta manera el hombre santifica al propio hombre.
La creación se origina del punto de vista de que el hombre somete a la naturaleza a su propia voluntad, y esta tiene su único fin y existencia para la
complacencia del este.
La naturaleza fue concebida como un regalo de dios al hombre, su obsequio. Por lo tanto él puede hacer de ella lo que le
plazca.
Se diferencia así lo divino de la naturaleza, diferencia que no poseían otras religiones antes del judaísmo y que no es otra cosa que la diferencia que hay entre el hombre y la naturaleza. Para los judíos la naturaleza era un medio para sus fines, un mero objeto para que se cumpla su voluntad y la voluntad de su dios.
La creencia en los milagros significa que la naturaleza es solo contemplada como objeto de lo arbitrario y utilizada para fines despóticos. El agua se separa y divide, el polvo se transforma en hombre, el bastón en víbora, el río en sangre, la roca en una fuente... y todos estos fenómenos contrarios a la naturaleza suceden para la utilidad de
Israel, únicamente por orden de Jehová, que no se preocupa por otra cosa sino por
Israel y que no es mas que el egoísmo personificado, la exclusión de todos los pueblos, la intolerancia absoluta.
La creación es avalada por la mayor parte de las religiones, pero esta revela su origen humano al primer análisis. En afirmar la creación del mundo a partir de la nada no hace el hombre otra cosa que afirmar el poder de su voluntad, no la voluntad de la razón, sino la voluntad de su imaginación. Es el regocijo del hombre al darse cuenta de lo que es capaz la voluntad del poder. El hombre convierte a dios en creador del mundo para convertirse él mismo en fin y señor de este.
La eternidad de la materia es la sustancia principal de esta y su fundamento, la materia es eterna y si no fuera eterna no seria materia. Por ello la creación del mundo de la nada no significa otra cosa que la nada del mundo.
Esta creación como una voluntad omnipotente concuerda en la misma categoría del milagro, es mas, es el primer y principal milagro del que se fundan todos los demás.
Si la voluntad creó el mundo de la nada ¿Cómo no va a poder transformar el agua en vino? Todo milagro es una pequeña creación de la nada.
El milagro es la exteriorización del sentimiento humano, el milagro cura enfermos, resucita muertos, ayuda a los pobres y alimenta a los hambrientos. Se ve claramente que el milagro es un producto de la imaginación humana, satisface los deseos y necesidades humanas, no de un modo natural, sino de un modo trascendente. No se vincula a ningún limite, ninguna ley y se produce
instantáneamente y sin tener en cuenta las
limitaciones físicas y racionales.
Que el enfermo sea curado no es ningún milagro, si lo es que se cure
inmediatamente por el solo deseo de la voluntad de alguien. El poder del milagro no es otro que el poder de la imaginación, imaginación que surge de la necesidad de satisfacer los deseos de los hombres.
La
fé no es una verdad religiosa sino cuenta con un arma, algo que domine sobre los objetos reales y haga al hombre consiente del poder que posee.
El poder de la
fé es el milagro. La
fé, es
fé en los milagros, sino seria una
fé impotente y ridícula. El milagro es la cara exterior de la
fé y la
fé es el alma interior del milagro.
Esto se ve claramente en que dios es un ser infinito, sin órganos ni carne, un ser que piensa pero sin cerebro, que oye y ve pero sin ojos ni oídos, un ser que engendra y procrea sin órganos sexuales. Creer en este dios es creer en una fuerza sin órganos, en una esencia sin ser, en lo abstracto sin lo concreto, es decir, creer en los milagros. La
fé libera a los deseos humanos de los vínculos de la razón, confirma lo que niega la naturaleza y el entendimiento.
Otro principio esencial para toda religión es la oración. En la oración el hombre olvida que existe un límite lógico y natural a sus deseos lo que le produce una entera satisfacción. El hombre que ora se manifiesta con la seguridad y certeza de que sus deseos serán escuchados ¿Cómo podría dirigirse a un ser que no prestara oídos a sus quejas?
Así la oración no es otra cosa que el deseo manifiesto del corazón del hombre a una seguridad que lo tranquilice, no es una conexión íntima con su dios sino un dialogo del hombre con sus sentimientos más profundos. El hombre mientras reza se libera de la
representación del mundo, se olvida que todo efecto tiene su causa, que todo deseo se alcanza solamente cuando se toman las medidas reales, mundanas y necesarias para que este se cumpla. Se olvida de que él mismo debe ser el medio entre el deseo y su
cumplimiento.
Con la oración el hombre se siente ilimitado. Siente que el poder del corazón y el del sentimiento es más grande que el poder de la naturaleza, que sobrepasa toda barrera, que su deseo no tiene límites y no se rige por las leyes naturales. Esto significa que en la oración el hombre adora su propio sentimiento,
considerándolo como su esencia, su ser supremo y divino, su dios.
La Inmortalidad es una parte fundamental de la mayoría de las religiones, y se basa
evidentemente en el miedo del hombre al fin, a la muerte de su conciencia y a ese vacío que genera la sensación de tener la certeza de que no hay un
reconfortable más allá.
La fe en la Inmortalidad es la fe en la divinidad del hombre, así como también la creencia en dios es la fe en la inmortalidad de los hombres, (Creer en la inmortalidad es creer que el hombre es Dios, creer en Dios es creer en la inmortalidad del hombre). El que niega la inmortalidad niega a dios ya que son principios inseparables.
La inmortalidad perdería su enorme poder consolador si no existiera el concepto del paraíso. El hombre se reconforta con el pensamiento de un mas allá y en él refleja su propio mundo real pero sin las
limitaciones propias de la despreciable naturaleza. Por esta razón hay tantos cielos diferentes como diferencias hay entre los hombres. El más allá es él más acá en el espejo de la imaginación.
La revelación, otros de los pilares fundamentales del cristianismo muestra claramente que la religión no se diferencia en nada de la antropología. Dios no se revela a cualquier ser. Dios se revela solo a los hombres, en un idioma que ellos puedan
perfectamente entender y con ningún otro contenido que no genere alguna utilidad para el hombre.
De esta forma la revelación no proviene de dios en cuanto dios, sino de dios en cuanto esta determinado por la razón y necesidad humana, es decir, la revelación es la confesión del hombre de su razón, necesidad y lo que seria útil para
satisfacerlas.
"Cuanto más estudio las religiones, más me convenzo de que el hombre nunca ha adorado a nada más que a sí mismo." (
Sir Richard Francis Burton)
DIVINIZACIÓN DE LA NECESIDAD
La necesidad es el secreto de toda criatura verdadera, solo allí donde hay necesidad produce la naturaleza, pero esta necesidad cambia constantemente con el tiempo, dependiendo de distintos factores internos y externos al sujeto. De este modo, debemos investigar la religión como una creación del hombre necesaria inevitable.
¿Pero porque en todas las sociedades de todos los tiempos surge la figura necesaria de un ser supremo? Como analizamos anteriormente, solo cuando la razón se remonta al ser supremo, primero y necesario, es cuando ella queda satisfecha ¿por qué ocurre esto? Porque cuando ha alcanzado este ser se ha alcanzado a sí mismo, porque ha puesto en el pensamiento del ser supremo la esencia suprema de la razón, el grado más alto de capacidad de pensamiento y abstracción.
Donde termina la naturaleza, allí empieza dios, es el último límite de abstracción, el último pensamiento que soy capaz de concebir. Aunque
inmediatamente a este pensamiento, se representa a este ser por medio de la imaginación como diferente de la razón y se le atribuye falsamente a lo que existe solo en su pensamiento, una existencia sensible.
El hombre, mediante la
personalidad que le otorga a su dios, celebra la
sobrenaturalidad, inmortalidad, independencia y ausencia de límites de su propia personalidad. En la religión se libera el hombre de los límites de la vida, allí abandona lo que lo oprime, paraliza o afecta. Dios es el sentimiento de sí mismo liberado de todo infortunio.
Es necesario que el hombre pegue un salto cualitativo… Debe dejar de colocar la esencia de la perfección e infinitud en un ser fuera de si, ajeno a él y colocarla en su genero, en la humanidad. La humanidad es en sí misma infinita en esencia, perfecta, bella y portadora de las más hermosas sensaciones del mundo, el amor, el entendimiento, la razón, la sabiduría, la pasión, el arte. Es preciso compartir la esencia y unificarla en él genero y la naturaleza que lo rodea. ¿Por qué debo someterme a mi propia esencia?
La religión esta y estuvo siempre en contra de la ciencia y la cultura ¿Cómo no habría de estarlo si cada avance del hombre en búsqueda de la sabiduría objeta y contradice profundamente los cimientos religiosos?
Debido a esto, en los estratos cultos y religiosos de la sociedad, se entra en una contradicción entre la defensa de la razón y la sintonía con su religión que conlleva a una deformación del culto. Esta deformación se basa en restarle influencia a su dios sobre el mundo natural sin negar su necesaria existencia. El llamado “Diseño inteligente” sostiene que la vida es demasiado perfecta para que sea producto de una evolución, y que necesariamente debe haber sido creada. Pero esta doctrina descarta la influencia de dios en la vida cotidiana, tomando un gran porcentaje de los cimientos religiosos como creencias tan supersticiosas como antiguas. De esta forma intentan hacer a la religión mas “actual” al mismo tiempo que evitan un probable cargo de conciencia y hacen prevalecer a la razón sobre la superstición dándole a los fenómenos naturales, razones naturales.
Desde esta perspectiva el mundo depende de dios solo en su creación, pero este dios es un dios impotente, es solo un ser hipotético y deducido, originado por la necesidad del entendimiento limitado del hombre para la explicación de la existencia de la vida y el mundo. Este dios ha perdido todo valor e influencia ya que no es un ser necesario, no existe por si mismo, sino que existe por el mundo. Es solo una herramienta que utiliza el hombre para explicar lo que esta fuera de su entendimiento.
CONTRADICCIÓN EN LA ESENCIA DEL HOMBRE
¿En que medida es beneficiosa la religión para los creyentes? ¿Van más allá del apoyo emocional y autoconvencimiento psicológico? Sin duda, como gran beneficio, se puede nombrar que genera una sensación de seguridad y esperanza.
Pero esta sensación es una mezcla de confianza y dependencia. Es una sensación engañosa y es probable que represente un problema mucho mayor que el pretendido beneficio que se le adjudica. ¿A que nivel afecta la religión a la persona creyente? ¿Subconscientemente, la religión puede ser causa de dolor y sufrimiento para el hombre? ¿Hasta que profundidad se imprimen en su conciencia los dogmas religiosos? Y ¿Hasta qué punto estos condicionan su estilo de vida?
El problema es que si el hombre refleja su propia esencia en dios y la pone fuera de sí... ¿cómo podría tenerla en sí mismo? ¿Puede tener un hombre su esencia en dos lugares al mismo tiempo?
Cuando el centro de gravedad de la vida no se coloca en la vida, sino en él más allá, en la nada, se arrebata a la vida de su centro de gravedad. Esta contradicción genera que el hombre afirme en dios lo que niega en sí mismo. De esta forma, parece razonable que para que dios sea grande y fuerte, el hombre debe ser débil y pequeño, para enriquecer a dios debe empobrecerse el hombre, para que dios sea todo, el hombre debe ser nada.
“Sé pequeño a tus ojos para ser grande a los ojos de dios” (Anselmo, Paris 1721, 191.).
Esto se comprueba con el fenómeno sociológico de la religión, cuanto más vacía es la vida de la persona religiosa tanto mas lleno y completo es su dios ya que el vaciamiento de contenido del mundo real y el enriquecimiento de la divinidad es uno y un mismo acto. Es así como nace el extremismo religioso justamente en las sociedades donde él vació del individuo ha llegado a su punto mas alto.
Solo un hombre pobre tiene un dios rico, porque el ser supremo y benevolente surge del sentimiento de la carencia, otorgamos a dios todas las facultades que nos gustaría tener, al mismo tiempo que renunciamos secretamente a luchar por conseguirlas, he aquí una de las peores consecuencias que causa, consiente o inconscientemente, la religión al hombre de fe.
"Para un hombre con el estómago vacío, la comida es Dios." (Mahatma Gandhi)
El hombre religioso lleva una vida alejada del mundo real, inconscientemente en la mayoría de los casos y totalmente conciente en casos de extremismo religioso como el ascetismo. Se separa del mundo porque su dios mismo es un ser supramundano, dicho filosóficamente, dios es la negación del mundo real. Donde la imaginación es todo, la realidad es nada.
Prueba de esto es que el celibato, el encierro y aislamiento en monasterios es un acto reconocido de extraordinaria religiosidad. Siendo este uno de los actos más necios y antinaturales que existen. ¿Qué es más enfermizo, más insoportable y más contrario a la naturaleza que una persona sin sexo, o una persona que en su carácter, sus costumbres y sus sentimientos niega su sexo?
Como el concepto moral supremo del cristianismo es el sacrificio y el sufrimiento, de ahí el alto significado de la negación del amor sexual y de la virginidad. Son virtudes en la fe cristiana porque no tienen ninguna base natural y porque contradicen ampliamente a la razón.
“Quien desea el cielo, debe despreciar la tierra, quien languidece por la inmortalidad debe despreciar lo que es temporal” (San Bernardo)
Otro tema de vital importancia para todas las religiones es la moral. Todas buscan imponer al hombre reglas inamovibles para la vida, desviarse de ellas significa el desprecio de su dios, hasta el punto de que el hombre necesite, para lograr su redención, el arrastrarse arrodillado suplicando misericordia.
Considerar a dios como la perfección moral personificada, la ley moral, pone al hombre en tensión y contradicción consigo mismo, porque al decirle lo que debe ser, también le dice sin ninguna clase de adulación lo que no es. Produce una degradación y envilecimiento del hombre mediante la idea pecado y genera un peso muy grande en el inconsciente de todos los hombres debido al inevitable pecado original.
Por consiguiente la ley moral humilla inevitablemente a todo hombre cuando este la compara con la tendencia sensual de su naturaleza.
La moral no proviene de dios, a lo largo de millones de años hemos obtenido mediante la evolución una facultad moral que infunde intuiciones sobre el bien y el mal. Los ateos o agnósticos no actúan menos moralmente que los creyentes religiosos, sin embargo por otro lado son conocidas las atrocidades que son capaces de cometer los hombres cuando obran en nombre de dios.
El fanatismo religioso es uno de los peores males de la sociedad, llega al punto de cegar al hombre de una manera tal que sea inconsciente del hecho real que esta cometiendo, como un protector psicológico que le permite actuar tranquilamente sin temer al fantasma del remordimiento.
"Los hombres nunca hacen el mal tan completa y alegremente como cuando lo hacen por convicción religiosa." (Blaise Pascal)
En modo alguno debemos considerarnos de un nivel moral inferior, los hombres, como espíritus libres deben hacer una interior transmutación de todos los valores, una declaración de guerra y una victoria sobre los viejos conceptos de lo verdadero y lo falso defendidos tan tenazmente por la mayoría de las religiones.
EL CRISTIANISMO
Principalmente el cristianismo genera una dependencia y subordinación aun mayor que las demás religiones. Nos damos cuenta con solo ver el símbolo de la religión cristiana, que no presenta a ningún redentor, sino al crucificado, al que sufre.
¿Qué impresiona más al corazón que los sentimientos, y más aun el sufrimiento? Sobretodo el sufrimiento del que esta por encima del sufrimiento... el sufrimiento del inocente, del cristo. El dios del cristianismo es el dios que sufre, pero no sufre por sí mismo, sino por los hombres. Esto significaría que sufrir por los otros sería, para los cristianos, una acción divina. Sufrir es el mandamiento supremo del cristianismo, la historia misma del cristianismo es la historia del sufrimiento de la humanidad.
Esto es una prueba más que la religión es tan poco sobrehumana que hasta santifica la debilidad humana. Como la enfermedad, es una parte de la debilidad humana, también es una parte fundamental del cristianismo, es preciso que el estado típico del cristiano, la fé, sea de una forma mórbida. Es necesario que todos los caminos rectos y leales que conducen al conocimiento sean condenados por la iglesia como sendas prohibidas.
La fe cristiana es de naturaleza estrecha, limitada e intolerante. “Quien no esta con dios, esta contra dios” (Cipriano).
Esta fe se eleva por encima de la moral y en los lugares en donde no encuentra resistencia se transforma en ley, ley que genera odio y persecución. Está en la base misma del cristianismo el despreciar a los herejes y el deben sufrir la peor de las condenas. La intolerancia es el arma oculta del cristianismo, religión que se jacta de estar fundada en el amor de los hombres.
“Toda sanción es pequeña para quien ofende o ignora la voluntad del señor” (Lutero).
LOS PREDICADORES
La religión es la relación del hombre con su esencia, pero no en cuanto suya sino de otro ser diferente y más perfecto que él, esta es la primera falsedad de la cual surgen todas las aberraciones cometidas por la religión y todas las contradicciones generadas con la razón, moralidad, entendimiento, naturaleza, esencia e instinto del hombre.
Mientras la religión crece con los años y progresa el entendimiento, se despierta dentro de la religión la reflexión sobre la religión, es decir, se convierte en teología. A partir de allí la separación del hombre y de dios, primitivamente involuntaria e inconsciente se convierte en una diferenciación deliberada que deriva en las conclusiones más incoherentes y monstruosas.
A continuación escribo algunas citas de la Biblia, filósofos cristianos, teístas y demás personalidades religiosas que avalan todo lo dicho anteriormente. Interprétese esto con la seriedad que merece ya que miles de millones de almas creen en esto como verdad, principio y ley.
La Teología en la degradación del cuerpo y la naturaleza:
“ Mi dios esta colgado en la cruz... ¿Cómo podría yo entregarme a la fornicación? “ (San Bernardo, Obra apócrifa)
“ Perfecto es el ser que se ha separado espiritual y corporalmente del mundo “ (San Bernardo)
“ Si tu ojo es para ti, ocasión de pecar, arráncale. Mas vale entrar en el reino de dios con un solo ojo, que tener los dos y ser arrojado al infierno donde el gusano no muere y el fuego no se apaga. “ (San Marcos, IX, 42)
“ Se debe amar solo a dios y despreciar el mundo entero, es decir, todo lo sensible, y solo utilizarlo para las necesidades básicas de esta vida. “ (San Agustín, “de moribus eccl. Cathol” I, c. 20.)
“ Quien odia la vida en este mundo, la conservara por la vida eterna. “ (Juan, 12m 25.)
“ Nada rebaja tanto a la mente varonil de su altura como acariciar mujeres y esos contactos corporales que pertenecen al estado del matrimonio. “ (San Agustín, "De Trinitate")
“ Es mejor sufrir el mal que hacer el bien “ (Lutero IV, 15)
“ Todo el que nace de un padre y una madre es un pecador, y cae bajo la cólera divina y la muerte. “ (Lucero XVI, 246, 573)
“ Los que quieren ser recibidos en el paraíso deben abandonar las cosas que no se encuentran en él. “ (Tertuliano)
“ Se que en mi, en mi carne, ningún bien habita “ (Romanos, 7, 18)
“ Cristo mismo ha demostrado con su ejemplo que la vida virginal es la única vida verdadera y perfecta. “ (Juan Damasceno, Ortho. Fidei, lib. IV, c. 25.)
“ Del padre a nacido el hijo siempre, de la madre una sola vez, del padre sin sexo, de la madre sin relación sexual. “ (Agustín serm. 373)
“ La vida para dios no es esta vida natural sometida a la putrefacción, ¿Acaso no debemos suspirar por las cosas futuras y ser enemigos de todas las temporales? “ (Lutero I, 467.)
“ La castidad une al hombre con el cielo, muy buena es la castidad conyugal, mejor todavía la castidad de las viudas “ (Pseudo-Bernardo)
La Teología en contra de la ciencia, la razón y el entendimiento.
“ Quemen las bibliotecas, porque su valor está en este solo libro. “ (Omar I, 2do califa del Islam, en la toma de Alejandría, hablando del Corán)
“ La libertad de prensa es uno de los mayores males que amenazan a la sociedad moderna. “ (Cardenal Pedro Segura, New York Herald Tribune, 05/12/1952)
“ Para tener fe en dios debo creer y hacer lo que los no creyentes ni creen ni hacen. “ (Martín Lutero)
“ La razón es la mayor enemiga de la fe. Quienquiera que desee ser cristiano debe arrancarle los ojos a su razón. “ (Martín Lutero)
“ Afirmar que la Tierra gira alrededor del Sol es tan erróneo como proclamar que Jesús no nació de una virgen. “ (Cardenal Bellarmino, en 1615, durante el juicio de Galileo)
La Teología en la discriminación de la mujer:
“... El hombre es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza de la Iglesia. Que la esposa, pues, se someta en todo a su marido, como la Iglesia se somete a Cristo. “ (San Pablo, Ef. 5, 22-24)
“ Recuerda siempre que fue la mujer quien expulsó al habitante del paraíso de su propiedad “ (Jerónimo, Epist. Nepotiano)
“ Como podría conducirnos al paraíso la única que nos ha expulsado “ (Gregorio, Pedro Lombardo, lib. II, dist. 30, c. 2.)
“ El varón no debe cubrirse la cabeza porque es imagen y reflejo de Dios, mientras que la mujer es reflejo del hombre. El varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón. La mujer, pues, debe llevar sobre la cabeza el signo de su dependencia; de lo contrario, ¿qué pensarían los ángeles? “ (San Pablo, 1 cor 11, 7-10)
“ Es Eva, la tentadora, de quien debemos cuidarnos en toda mujer... No alcanzo a ver qué utilidad puede servir la mujer para el hombre, si se excluye la función de concebir niños. “ (San Agustín de Hipona, Padre de la Iglesia)
“ Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones. “ (San Agustín de Hipona, Padre de la Iglesia)
“ El matrimonio es un bien subordinado que no merece ningún premio, sino que solo tiene el significado de un remedio. Porque hemos aprendido del apóstol que el matrimonio solo es autorizado al genero humano para evitar la licenciosidad “ (Pedro Lombardo, lib IV, dis. 26, c. 1 y 2)
La Teología y el racismo:
“ Muchas de esas personas involucradas con Adolf Hitler eran satanistas, muchas de ellas homosexuales; las dos cosas parecen ir juntas. “ (Pat Robertson, "El Club 700", 21/01/1993)
“ Estoy convencido de que actúo como agente de nuestro Creador. Al combatir a los judíos estoy haciendo la voluntad del Señor. “ (Adolf Hitler)
“ Mussolini es un enviado de la Divina Providencia. “ (Papa Pío XI)
“ ¡Oh ustedes que creen! Asesinen a los que no son creyentes... y que encuentren dureza en ustedes. “ (Corán, "Arrepentimiento", 123)
Es preciso replantearse no tanto la existencia de un dios sino el sentido y su verdadera necesidad en una sociedad evolucionada como la actual, ¿necesito verdaderamente ese consuelo, exista o no? ¿Me produce verdaderamente un bien provechoso, o me limita humanamente?
Habrá que analizar objetivamente y sin prejuicios cada uno de estos interrogantes, siguiendo el ritmo de nuestros impulsos naturales y teniendo en cuenta que es verdadero todo lo que coincida con nuestra esencia y falso todo lo que la contradice.